En un contexto económico desafiante, el mercado de motovehículos en Argentina ha demostrado una notable resiliencia y signos de crecimiento sostenido en agosto último, dicen desde la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (Cafam), confirmando que los datos de patentamientos revelan una consolidación de la industria nacional y una fuerte preferencia por modelos accesibles y prácticos, reflejando las tendencias de consumo y movilidad en el país.
Durante agosto último, se patentaron un total de 54.837 motovehículos en Argentina. Si bien este número representa una leve variación anual negativa del -0,93%, en comparación con agosto de 2024, con 55.351 unidades, es importante destacar la variación mensual positiva del 0,02%, respecto a julio último, con 54.825 unidades. Esta estabilidad mensual, en un escenario de contracción interanual, subraya la fortaleza intrínseca del sector y su capacidad para mantener el volumen de ventas.
Patentamientos
Uno de los aspectos más positivos y significativos de los patentamientos de agosto es el dominio de la producción nacional. Del total de patentamientos, 53.404 unidades, el 97,39%, corresponden a motos de fabricación nacional, mientras que 1433 unidades fueron importadas. Este porcentaje, que supera el 93,39% mencionado en los datos, resalta el fortalecimiento de la cadena de valor local, generando empleo y desarrollo en el país, dice la Cámara.
Lino Stefanuto, presidente de Cafam, expresó su optimismo ante los resultados: "Los números de agosto son un claro reflejo de la fortaleza y el dinamismo de nuestra industria. La preferencia por las motos como medio de transporte eficiente y accesible sigue creciendo. El hecho de que casi la totalidad de las motos patentadas sean de fabricación nacional es un orgullo y una muestra del compromiso de nuestras empresas con el desarrollo productivo y la generación de empleo en Argentina. Estamos convencidos de que el sector seguirá siendo un motor clave para la economía del país, ofreciendo soluciones de movilidad adaptadas a las necesidades de los argentinos."
Distribución Geográfica
El patentamiento de motovehículos se concentra principalmente en las grandes urbes y sus alrededores, con Buenos Aires liderando con 17.936 unidades. Le siguen Santa Fe, con 5935 patentamientos; Córdoba, con 4769, y Chaco, con 3091, lo que demuestra la capilaridad del mercado de motos en todo el territorio nacional.
Cilindrada
En cuanto a las cilindradas, la preferencia de los consumidores se inclina claramente hacia los modelos de baja y media cilindrada, ideales para el uso diario y el transporte urbano. Las motos de 101-250 cc representan la mayor porción, con 48.817 unidades; seguidas por las de 251-500 cc, con 3946 unidades, y las de 501-800 cc, con 1156 unidades. Esta tendencia refleja la búsqueda de eficiencia, economía y facilidad de manejo en el contexto del tránsito urbano.
Categorías
El análisis por categorías revela las preferencias de los usuarios y las tendencias de consumo:
- CUB Underbone: Con 31.537 unidades, esta categoría lidera el mercado, lo que indica una fuerte demanda de vehículos económicos, ágiles y de bajo mantenimiento, perfectos para el desplazamiento diario en ciudades.
- Street: Se posicionan en segundo lugar con 10.393 unidades, consolidándose como una opción popular para quienes buscan un equilibrio entre rendimiento y versatilidad.
- On Off: Con 9947 unidades, esta categoría demuestra el interés por motos que se adaptan tanto al asfalto como a caminos de tierra, reflejando la diversidad de usos y la pasión por la aventura.
Scooter: Con 1944 unidades, continúan siendo una alternativa cómoda y práctica para el transporte urbano, aunque con una participación menor en comparación con otras categorías.
El desempeño del mercado de motos en agosto último, se enmarca en un contexto económico argentino que, si bien presenta desafíos, también exhibe señales alentadoras, entienden desde la Cámara, asegurando que, la estabilidad mensual en los patentamientos de motos, junto con la alta participación de la producción nacional, son indicadores de la confianza del consumidor y la capacidad de adaptación de la industria frente a las fluctuaciones macroeconómicas.
